Nombre | Figura de protección | Descripción |
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Sierra Nevada Noroeste |
Otras figuras (Categoría UICN: Área de gestión de hábitats/especies) |
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Sierra de Baza Norte |
Otras figuras (Categoría UICN: Área de gestión de hábitats/especies) |
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La Malahá |
Otras figuras (Categoría UICN: Área de gestión de hábitats/especies) |
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Acebuchal de Alpízar |
Otras figuras (Categoría UICN: Área de gestión de hábitats/especies) |
Se trata de una formación densa que cuenta con una presencia significativa de encinas acompañadas de coscoja y lentisco. En estratos inferiores se desarrollan diferentes formaciones de pastizal y tomillares, además de otras especies nitrófilas como consecuencia de la carga ganadera. En dicho hábitat se pueden observar diversas especies de aves y mamíferos. Se pueden citar entre otros, la jineta, el turón, el gato montés, el cernícalo, el azor o el elanio azul. (https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/web/ventanadelvisitante) Leer más
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Dehesa de Torrecuadros y Arroyo de Pilas |
Otras figuras (Categoría UICN: Área de gestión de hábitats/especies) |
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Estribaciones de Sierra Mágina |
Otras figuras (Categoría UICN: Área de gestión de hábitats/especies) |
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Río Víar |
Otras figuras (Categoría UICN: Área de gestión de hábitats/especies) |
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Parque Nacional (Categoría UICN: Parque nacional) |
La Sierra de las Nieves se localiza en el extremo suroeste de la Cordillera Bética, enmarcándose en la porción más elevada de la Serranía de Ronda (Málaga), constituyendo las montañas más elevadas de la Andalucía occidental, con los 1919 m de altura del Pico Torrecilla. Su estratégica ubicación geográfica, unida a su particular conformación geológica y orográfica, y la consiguiente complejidad del sustrato, hace que la vegetación se caracterice por su elevada diversidad. La Sierra de las Nieves es un importante refugio para la fauna silvestre. En ella se localizan, fundamentalmente, especies típicas de media y alta montaña. El nombre del lugar se debe a la presencia de nieve en sus altas cumbres, que antiguamente se mantenía durante todo el año y era almacenada en los neveros para distribuirla durante el verano por los pueblos de la provincia. (https://www.miteco.gob.es/es/parques-nacionales-oapn/red-parques-nacionales/parques-nacionales/sierra-de-las-nieves.html) Leer más
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Otros Parques (Categoría UICN: Paisaje terrestre y marino protegido) |
Sus abruptas formaciones rocosas y su dura climatología han hecho de Sierra Mágina un lugar poco habitable para el hombre. Esta circunstancia le ha permitido mantener un buen estado de conservación. Alberga una gran diversidad de paisajes. (https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/web/ventanadelvisitante) Leer más
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Marismas del Rio Palmones |
Otras figuras (Categoría UICN: Parque nacional) |
Paraje formado por tres zonas: una cadena de dunas, una marisma y una zona encharcable. Lo más singular es su estuario mediterráneo con características atlánticas. Sus fangos están cubiertos de un tapiz vegetal de especies adaptadas a altas concentraciones salinas, como carrizos, salicornias y juncos. Enclave idóneo para la avifauna, ya que abarca el principal frente de aves migratorias en su viaje intercontinental. La riqueza ornitológica es muy importante, con más de 350 especies censadas, destacando por su abundancia los chorlitejos, los correlimos y las garzas. (https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/web/ventanadelvisitante) Leer más
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Zona maritimo terrestre de los acantilados de Aguadu |
Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat) (Categoría UICN: No aplica) |
La zona marítimo terrestre de los acantilados de Aguadú están situados en el extremo norte del territorio de Melilla, ocupando la línea de costa acantilada que sin solución de continuidad se prolonga hasta la punta del Cabo Tres Forcas en Marruecos. Se trata de un acantilado de alrededor de 100 metros de altura, protegido por una plataforma de abrasión que forma la Punta de Rostrogordo y que al tiempo, provoca la existencia de fondos rocosos de enorme limipieza que presentan un gran valor ecológico por la presencia de coralígeno mediterráneo hasta una profundidad aproximada de 20 metros.
En esta fachada acantilada se presenta una columna estratigráfica visible a lo largo de la carretera que baja hasta la punta de Rostrogordo. Los materiales, sedimentarios en su mayoría, sufrieron la influencia de las erupciones volcánicas datadas en el Plioceno, por lo que presenta en su parte superior capas intercaladas de cineritas andesíticas. Los materiales sedimentarios, comenzando desde la parte superior del acantilado situado en la meseta de Rostrogordo están compuestos por una primera capa de travertinos procedentes de depósitos carbonatados de hasta 4 metros de espesor. Bajo la capa de travertinos aparecen las coladas de cineritas que dan paso a un nivel superior de molasas formadas por calcarenitas o calizas clásticas de color pajizo en donde se distinguen fenómenos de disolución cárstica que han formado simas y depósitos de arcillas rojas de descalcificación. Bajo esta capa de molasas se presentan unos potentes sedimentos de areniscas, de 45 metros, entre los que destacan fenómenos de erosión diferencial provocados por el viento de levante que combate la costa, y laminaciones convulsionadas y estratificación entrecruzada. Bajo las areniscas, se encuentra un nivel inferior de molasas, que en la punta de Rostrogordo entran en el mar, formando la plataforma de abrasión. Bajo estos sedimentos existe una capa de margas grises que en la punta de Rostrogordo no es visible pero que aparece en el nivel del mar en las porciones más al norte del acantilado.
La existencia de pozos en Melilla se explica en esta sucesión de sedimentos por la gran porosidad de las areniscas, por la acción cárstica sobre los carbonatos superiores y por la presencia de las margas grises, que con su carácter impermeable permiten la existencia de acuíferos. De aquí viene el nombre de "Aguadú" para la zona, que refiere la presencia de "agua dulce" a orillas del mar en aquellos lugares en que la capa de margas grises aparece sobre la cota 0, apareciendo surgencias en las molasas de aguas de infiltración.
La erosión de la zona es importante debido a la acción del viento de levante y del mar. El efecto de esta erosión y la presencia de sedimentos carbonatados y silíceos ha provocado la existencia de suelos, que aunque inestables debido a frecuentes desprendimientos y a deslizamientos de las acumulaciones de arcillas, han permitido la colonización de aquellos lugares de menor pendiente, presentando una diversidad de hábitats que aporta diversidad a la vegetación entre los que destacamos la presencia de matorral halonitrófilo (Pegano-Salsoletea) y vegetación de acantilados mediterráneos con Limonium.
La porción de acantilado más vertical y más alejada de la punta de Rostrogordo se encuentra protegida del mar por una superficie amplia sobreelevada de la orilla del mar por unos 10 metros en la que se presenta matorral termomediterráneo calcícola, con intrusiones de vegetaciones próximas, como Pinus halepensis, Phoenix canariensis, Ficus carica...
En la parte superior del acantilado, en contacto ya con los límites fronterizos, la erosión ha abierto barrancos que dejan en superficie suelos silíceos originados por la capa interpuesta de cineritas, apareciendo especies que no se pueden encontrar en otros lugares de Melilla, destacando varias especies de jaras (Cistus), con influencia de pinos y acacias de la repoblación próxima, y la presencia de Helyanthemum caput-felis.
En el contexto de la Ciudad de Melilla, la zona de acantilados de Aguadú ocupa una situación privilegiada desde el punto de vista paisajístico, pues la existencia de miradores sobre el acantilado a 100 metros sobre el nivel del mar, ponen a la población en contacto con el único paisaje no urbanizado del territorio en donde la conjunción tierra-mar, especialmente a la luz y transparencia del aire originados por los vientos de poniente, constituye un auténtico espectáculo visual. Leer más
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Barranco del Nano |
Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat) (Categoría UICN: No aplica) |
El barranco del Nano es una zona agreste por tratarse de la caída desde las alturas de la meseta de Rostrogordo, que llega a ser de 123 metros, hasta el valle del Río de Oro, sólo a 30 metros. En las últimas décadas ha escapado a la influencia negativa humana al ser terrenos de utilización militar excluidos de la circulación de personas y vehículos. Forma un profundo valle con vertientes de alta pendiente que pueden ser superiores a los 80 metros de desnivel, y por lo tanto con un grado de insolación bajo durante gran parte del día. En la cabecera del valle, en la meseta, se presentan terrernos menos inclinados dominados por una costra travertínica que ha desaparecido aguas abajo debido a la erosión fluvial y eólica. Conforme se baja por el valle van apareciendo los materiales sedimentarios existentes bajo la costra travertínica, dominando las areniscas y más localmente las molasas.
Los terrenos superiores, desprovistos de cubierta vegetal, han originado litosoles poco desarrollados que son colonizados por Asphodelus, constituyendo una pseudoestepa de gamones. Los terrenos excavados por las fuertes lluvias torrenciales dan paso en las laderas a la aparición de fluvisoles, que a veces pueden tener un espesor superior a 100 cems y que han originado la existencia de algunas huertas y más puntualmente, arenosoles producto de la erosión de las areniscas.
La fuerte pendiente general del terreno, con las consiguientes dificultades de acceso y el uso militar han evitado la completa sustitución de la vegetación ancestral por vegetación nitrófila, al tiempo que ha evitado algunas formas de contaminación orgánica de gran influencia en terrenos cercanos por la presencia de un Parque periurbano de uso social y recreativo.
Estas son las causas de que, tanto en estos barrancos como en terrenos militares próximos existan algunos ejemplares de Tetraclinis articulata, especie sólo presente en Europa en la Comunidad española de Murcia, lo que constituye el principal valor ecológico del terreno desde el punto de vista botánico.
Una parte de las laderas están cubiertas por pequeñas masas de Pinus halepensis de repoblación, apareciendo en el resto del terreno algarrobos, higueras y acebuches (Ceratonia siliqua, ficus carica y Olea europaea).
Otra singularidad de la zona es la presencia del arroyo de Tigorfaten, que entrando desde Marruecos, confluye en territorio melillense con el barranco del Nano propiamente dicho. La entrada de este cauce es importante debido al efecto de barrera biogeográfica para algunas especies de las alambradas que establecen los límites fronterizos. Ningún animal de tamaño medioo o grande puede atravesar las alambradas salvo por los dispositivos de control de caudal situados bajo los puentes. Por ello, este terreno es visitado por especies como chacales, por ejemplo. Leer más
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Si lo desea puede descargar la cartografía completa de los distintos grupos de Espacios protegidos:
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El sistema de referencia nativo de los datos es WGS 84 (CRS84) en coordenadas geográficas - EPSG 4326.
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