Nombre | Figura de protección | Descripción |
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Reservas de la Biosfera (Categoría UICN: No aplica) |
Su principal característica es la diversidad característica de casi todos los ecosistemas insulares del Mediterráneo. Los hábitats más destacados son los barrancos, cuevas, humedales formados por charcas, lagunas y marismas, sistemas dunares, costas e islotes. Se han registrado unas 220 especies de aves y 1000 especies de plantas, 60 de las cuales son endémicas. (https://en.unesco.org/biosphere/eu-na). Leer más
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Archipielago de Cabrera |
Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterraneo (Categoría UICN: No aplica) |
Las Zonas Especialmente Protegidas de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM), son un conjunto de espacios costeros y marinos protegidos que garantizan la pervivencia de los valores y recursos biológicos del Mediterráneo. Contienen ecosistemas típicos de la zona mediterránea o hábitat de especies en peligro que tengan un interés científico, estético o cultural especial. Se declaran al amparo del Convenio para la protección del medio marino y la región costera del Mediterráneo (Barcelona, 1976). Dentro de él se enmarca el Protocolo sobre Zonas Especialmente Protegidas y la Diversidad Biológica del Mediterráneo (1995) el cual crea una figura de protección internacional, las Zonas Especialmente Protegidas de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM). (https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/servicios/banco-datos-naturaleza/informacion-disponible/zepim.aspx) Leer más
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S Albufera de Mallorca |
Humedal de Importancia Internacional (Convenio de Ramsar) (Categoría UICN: No aplica) |
Extensa marisma de agua dulce, altamente sedimentada, de densos carrizos, separada del mar por un matorral de soporte de barra de dunas. La marisma es alimentada por escorrentías superficiales y aguas subterráneas y atravesada por una red de antiguos diques y canales de riego bordeados por bosques y matorrales. El área es de importancia internacional para la reproducción, puesta en escena e invernada de varias especies de aves acuáticas. Las actividades humanas incluyen la educación para la conservación, el ecoturismo y la pesca controlada. (https://rsis.ramsar.org/) Leer más
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Salinas de Ibiza y Formentera |
Humedal de Importancia Internacional (Convenio de Ramsar) (Categoría UICN: No aplica) |
El sitio consta de varios hábitats mediterráneos que incluyen islas, lagunas costeras y un complejo de salinas. La vegetación se compone de comunidades halófilas y matorral de Juniperus. El área es importante para varias especies de aves acuáticas nidificadoras y migratorias. (https://rsis.ramsar.org/) Leer más
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Corredor de Migración de Cetáceos del Mediterráneo |
Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterraneo (Categoría UICN: No aplica) |
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Tablas de Daimiel |
Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat) (Categoría UICN: No aplica) |
Las Tablas se caracterizan por un relieve dominantemente plano y de campiña suavemente alomada, al igual que sucede prácticamente en toda la Mancha. Esta morfología es el resultado de la escasa incisión y encajamiento de la red fluvial; los ríos y los arroyos no han tenido la capacidad suficiente para desmantelar y evacuar el relleno del Mioceno y Plioceno, debido fundamentalmente a la falta de capacidad erosiva por la subsidencia de la cuenca (hundimiento continuado en el tiempo) que compensa la débil excavación realizada por los curos de la red fluvial. Junto a este factor, actúa la marcada tendencia del clima local a la aridez que se inició en el Pleistoceno.
El espacio Red Natura se localiza en la confluencia de los ríos Guadiana y Gigüela, a unos 600 metros sobre el nivel del mar (607 m en la presa de Puente Navarro y 616 m en la isla del Pan). En condiciones naturales este humedal nunca llegaba a secarse, aunque la oscilación estacional de los niveles de agua era ostensible, y las variaciones anuales considerables. El equilibrio entre aportaciones superficiales y subterráneas, de diferentes salinidades y con variaciones estacionales, singulariza el funcionamiento de esta laguna fluvial.
El paisaje de Las Tablas de Daimiel, al igual que en el resto de la llanura manchega, está profundamente caracterizado por la horizontalidad del terreno, en el que la diferencia de alturas queda comprendida entre los 599 msnm en la confluencia de los ríos Guadiana y Cigüela, y los 623 metros de altitud en el cerro Pochela.
En torno a las Tablas de Daimiel se distinguen dos sectores bien diferenciados. Hacia el norte, el paisaje se caracteriza por la existencia de un encinar adehesado de Quercus rotundifolia en las fincas de Zacatena y Casablanca, testigo de lo que sería la vegetación clímax no solo en esta zona, sino en la mayor parte de la región castellano-manchega.
Por el contrario, el sector sur muestra el resultado de la intervención humana en el paisaje, transformado estas zonas en un paisaje eminentemente agrícola.
La característica fisionómica más relevante del paisaje del espacio en sí son las formaciones de helófitos, siendo la imagen más característica del mismo los corros de masiega alternando con láminas libres de agua. En la periferia y en las áreas menos profundas se localizan los carrizales, mientras que en los bordes, pero ocupando las depresiones, se encuentran las eneas.
Destacan en el paisaje del espacio las distintas islas que surgen entre las tablas, algunas de las cuales se encuentran rodeadas por un cinturón periférico de tarayes, característicos de los humedales manchegos.
De forma general, las Tablas de Daimiel constituyen una singularidad entre el paisaje de encinar adehesado del sector norte y las extensas tierras de regadío (antiguamente de secano) de los ámbitos más meridionales (Sánchez y Del Moral, 1992). Leer más
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Tablas de Daimiel |
Zonas de Especial Proteccion para las Aves (Directiva Aves) (Categoría UICN: No aplica) |
Las Tablas se caracterizan por un relieve dominantemente plano y de campiña suavemente alomada, al igual que sucede prácticamente en toda la Mancha. Esta morfología es el resultado de la escasa incisión y encajamiento de la red fluvial; los ríos y los arroyos no han tenido la capacidad suficiente para desmantelar y evacuar el relleno del Mioceno y Plioceno, debido fundamentalmente a la falta de capacidad erosiva por la subsidencia de la cuenca (hundimiento continuado en el tiempo) que compensa la débil excavación realizada por los curos de la red fluvial. Junto a este factor, actúa la marcada tendencia del clima local a la aridez que se inició en el Pleistoceno.
El espacio Red Natura se localiza en la confluencia de los ríos Guadiana y Gigüela, a unos 600 metros sobre el nivel del mar (607 m en la presa de Puente Navarro y 616 m en la isla del Pan). En condiciones naturales este humedal nunca llegaba a secarse, aunque la oscilación estacional de los niveles de agua era ostensible, y las variaciones anuales considerables. El equilibrio entre aportaciones superficiales y subterráneas, de diferentes salinidades y con variaciones estacionales, singulariza el funcionamiento de esta laguna fluvial.
El paisaje de Las Tablas de Daimiel, al igual que en el resto de la llanura manchega, está profundamente caracterizado por la horizontalidad del terreno, en el que la diferencia de alturas queda comprendida entre los 599 msnm en la confluencia de los ríos Guadiana y Cigüela, y los 623 metros de altitud en el cerro Pochela.
En torno a las Tablas de Daimiel se distinguen dos sectores bien diferenciados. Hacia el norte, el paisaje se caracteriza por la existencia de un encinar adehesado de Quercus rotundifolia en las fincas de Zacatena y Casablanca, testigo de lo que sería la vegetación clímax no solo en esta zona, sino en la mayor parte de la región castellano-manchega.
Por el contrario, el sector sur muestra el resultado de la intervención humana en el paisaje, transformado estas zonas en un paisaje eminentemente agrícola.
La característica fisionómica más relevante del paisaje del espacio en sí son las formaciones de helófitos, siendo la imagen más característica del mismo los corros de masiega alternando con láminas libres de agua. En la periferia y en las áreas menos profundas se localizan los carrizales, mientras que en los bordes, pero ocupando las depresiones, se encuentran las eneas.
Destacan en el paisaje del espacio las distintas islas que surgen entre las tablas, algunas de las cuales se encuentran rodeadas por un cinturón periférico de tarayes, característicos de los humedales manchegos.
De forma general, las Tablas de Daimiel constituyen una singularidad entre el paisaje de encinar adehesado del sector norte y las extensas tierras de regadío (antiguamente de secano) de los ámbitos más meridionales (Sánchez y Del Moral, 1992). Leer más
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Obarenes-Sierra de Cantabria |
Zonas de Especial Proteccion para las Aves (Directiva Aves) (Categoría UICN: No aplica) |
Con una superficie de 5.166 ha, el espacio “Obarenes-Sierra de Cantabria” está constituido por una alineación montañosa con orientación preferente este-oeste y litologías calcáreas, con abundancia de cortados rocosos, que comprende las sierras que limitan por el norte la Depresión del Ebro y la separan de las cuencas de Miranda y Treviño. El espacio está formado por dos unidades separadas por el cañón que forma el río Ebro en las Conchas de Haro: una occidental correspondiente a los Montes Obarenes con altitudes medias de 800-900 m, y otra oriental al este del Ebro, la Sierra de Cantabria-Toloño, de aspecto más compacto y con una línea de cumbres entre los 1.000 y los 1.264 m de altitud.
Predominan las orientaciones a mediodía sobre materiales calcáreos en las que el paisaje, como consecuencia de las antiguas prácticas ganaderas, se caracteriza por la abundancia de matorrales (bujedos, sabinares de Juniperus phoenicea, coscojares y aulagares), a los que acompañan extensos encinares y quejigares en las laderas al pie de los cortados y extensas repoblaciones de pinos. Destacan por su singularidadlos bosques de encinas con abundancia de madroño, muy escasos en La Rioja, así como las extensiones de matorrales arborescentes con sabinas y coscojas. Leer más
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Obarenes-Sierra de Cantabria |
Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat) (Categoría UICN: No aplica) |
Con una superficie de 5.166 ha, el espacio “Obarenes-Sierra de Cantabria” está constituido por una alineación montañosa con orientación preferente este-oeste y litologías calcáreas, con abundancia de cortados rocosos, que comprende las sierras que limitan por el norte la Depresión del Ebro y la separan de las cuencas de Miranda y Treviño. El espacio está formado por dos unidades separadas por el cañón que forma el río Ebro en las Conchas de Haro: una occidental correspondiente a los Montes Obarenes con altitudes medias de 800-900 m, y otra oriental al este del Ebro, la Sierra de Cantabria-Toloño, de aspecto más compacto y con una línea de cumbres entre los 1.000 y los 1.264 m de altitud.
Predominan las orientaciones a mediodía sobre materiales calcáreos en las que el paisaje, como consecuencia de las antiguas prácticas ganaderas, se caracteriza por la abundancia de matorrales (bujedos, sabinares de Juniperus phoenicea, coscojares y aulagares), a los que acompañan extensos encinares y quejigares en las laderas al pie de los cortados y extensas repoblaciones de pinos. Destacan por su singularidadlos bosques de encinas con abundancia de madroño, muy escasos en La Rioja, así como las extensiones de matorrales arborescentes con sabinas y coscojas. Leer más
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Sierra de Alcarama y Valle del Alhama |
Zonas de Especial Proteccion para las Aves (Directiva Aves) (Categoría UICN: No aplica) |
Con una superficie de 10.216,79 ha, el espacio denominado “Sierra de Alcarama y Valle del Alhama” constituye un espacio representativo de la montaña ibérica de carácter más mediterráneo en La Rioja. Está formado por un conjunto de sierras de escasa altitud, con cortados rocosos, que encuentran la cota más alta en el Cerro Monegro (1.187 m), en un territorio con predominio de suaves relieves en torno a los corredores fluviales del Alhama y sus afluentes.
El matorral mediterráneo con romero, tomillo, aulaga, sabina mora y coscoja es el claro protagonista del paisaje, fruto de la intensa utilización agrícola y ganadera de otras épocas. La presencia de sustratos ricos en yesos propicia además el desarrollo de interesantes matorrales gipsícolas. Leer más
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Sierra de Alcarama y Valle del Alhama |
Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat) (Categoría UICN: No aplica) |
Con una superficie de 10.216,79 ha, el espacio denominado “Sierra de Alcarama y Valle del Alhama” constituye un espacio representativo de la montaña ibérica de carácter más mediterráneo en La Rioja. Está formado por un conjunto de sierras de escasa altitud, con cortados rocosos, que encuentran la cota más alta en el Cerro Monegro (1.187 m), en un territorio con predominio de suaves relieves en torno a los corredores fluviales del Alhama y sus afluentes.
El matorral mediterráneo con romero, tomillo, aulaga, sabina mora y coscoja es el claro protagonista del paisaje, fruto de la intensa utilización agrícola y ganadera de otras épocas. La presencia de sustratos ricos en yesos propicia además el desarrollo de interesantes matorrales gipsícolas. Leer más
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Peñas de Iregua, Leza y Jubera |
Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat) (Categoría UICN: No aplica) |
Conjunto de roquedos que marcan la transición entre el Valle del Ebro y el Sistema Ibérico, en los que se encajan los ríos Leza, Iregua y Jubera.
El sustrato lo forman conglomerados, calizas (generando alguna forma kárstica) y yesos, sobre el que aparecen extensas superficies de matorral, bosques de encinas y quejigos, y repoblaciones forestales con pino laricio (Pinus nigra) y pino silvestre (Pinus sylvestris). Leer más
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Peñas de Iregua, Leza y Jubera |
Zonas de Especial Proteccion para las Aves (Directiva Aves) (Categoría UICN: No aplica) |
Conjunto de roquedos que marcan la transición entre el Valle del Ebro y el Sistema Ibérico, en los que se encajan los ríos Leza, Iregua y Jubera.
El sustrato lo forman conglomerados, calizas (generando alguna forma kárstica) y yesos, sobre el que aparecen extensas superficies de matorral, bosques de encinas y quejigos, y repoblaciones forestales con pino laricio (Pinus nigra) y pino silvestre (Pinus sylvestris). Leer más
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Peñas de Arnedillo. Peñalmonte y Peña Isasa |
Zonas de Especial Proteccion para las Aves (Directiva Aves) (Categoría UICN: No aplica) |
Con una superficie de 3.436,63 ha las Peñas de Arnedillo, Peñalmonte y Peña Isasa componen una alineación de sierras calizas con altitudes medias entre los 1.100 m y 1.200 m (con su punto más alto en Peña Isasa, 1.474 m) que se suceden a lo largo de aproximadamente 15 km en dirección noroeste-sureste, en el contacto entre el Sistema Ibérico y el Valle del Ebro. El espacio presenta fuertes pendientes que, en más de la mitad del territorio superan el 25%. Las máximas inclinaciones se registran en el sector occidental, concretamente en las Peñas de Arnedillo y en la ladera meridional de Peñalmonte.
En su interior se encuentran algunas vetas de carbón, lo que explica que todavía hoy sean visibles restos de antiguas excavaciones mineras, instalaciones, pozos y galerías. También emergen de las entrañas de estas tierras aguas termales con grandes propiedades terapéuticas, de las que se puede disfrutar en el balneario de Arnedillo y las pozas aledañas que surgen a orillas del río Cidacos.
El sustrato calizo y la climatología de carácter mediterráneo, unidas a una fuerte degradación de los suelos, hacen que la formación vegetal que predomine sea el matorral. Testigos de la vegetación potencial de la zona, persisten algunos bosquetes de carrasca. Desde los años sesenta las repoblaciones de coníferas han protegido de la erosión estos suelos que se encontraban intensamente deforestados; en las últimas décadas, al disminuir la presión humana, los matorrales mediterráneos han recolonizado el territorio. Leer más
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Peñas de Arnedillo. Peñalmonte y Peña Isasa |
Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat) (Categoría UICN: No aplica) |
Con una superficie de 3.436,63 ha las Peñas de Arnedillo, Peñalmonte y Peña Isasa componen una alineación de sierras calizas con altitudes medias entre los 1.100 m y 1.200 m (con su punto más alto en Peña Isasa, 1.474 m) que se suceden a lo largo de aproximadamente 15 km en dirección noroeste-sureste, en el contacto entre el Sistema Ibérico y el Valle del Ebro. El espacio presenta fuertes pendientes que, en más de la mitad del territorio superan el 25%. Las máximas inclinaciones se registran en el sector occidental, concretamente en las Peñas de Arnedillo y en la ladera meridional de Peñalmonte.
En su interior se encuentran algunas vetas de carbón, lo que explica que todavía hoy sean visibles restos de antiguas excavaciones mineras, instalaciones, pozos y galerías. También emergen de las entrañas de estas tierras aguas termales con grandes propiedades terapéuticas, de las que se puede disfrutar en el balneario de Arnedillo y las pozas aledañas que surgen a orillas del río Cidacos.
El sustrato calizo y la climatología de carácter mediterráneo, unidas a una fuerte degradación de los suelos, hacen que la formación vegetal que predomine sea el matorral. Testigos de la vegetación potencial de la zona, persisten algunos bosquetes de carrasca. Desde los años sesenta las repoblaciones de coníferas han protegido de la erosión estos suelos que se encontraban intensamente deforestados; en las últimas décadas, al disminuir la presión humana, los matorrales mediterráneos han recolonizado el territorio. Leer más
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A continuación, se ofrecen distintos enlaces de descarga de la cartografía en formato Shapefile.
Si lo desea puede descargar la cartografía completa de los distintos grupos de Espacios protegidos:
O también tiene la opción de descarga, en el mismo formato, de la selección aplicada en los filtros de su izquierda:
El sistema de referencia nativo de los datos es WGS 84 (CRS84) en coordenadas geográficas - EPSG 4326.
Enlaces de interés