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Espacios protegidos

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Nombre Figura de protección Descripción
Picos de Europa Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
Espacio de montaña de la región biogeográfica atlántica que en sus 24.000 ha alberga un rango altitudinal que oscila entre los más de 2.600 m en Torrecerredo y los 320 m del valle del Cares, dando cabida a litologías calizas y silíceas, con claro dominio de las primeras donde se dan importantes procesos cársticos que han permitido el desarrollo de una gran número de cavidades y simas, superando alguna de estas últimas los 1.000 m de profundidad. El relieve abrupto con una diferencia de altitudes superior a 2.300 m condiciona una gran variedad climática, permitiendo a su vez el desarrollo de un gran número de ambientes, especies y paisajes. Las zonas calizas del Espacio se caracterizan por la abundante vegetación arbórea, principalmente hayedos, aunque también están presentes quejigares (como los que aparecen en el valle de Valdeón sobre laderas de solana), encinares (como los desarrollados en las escarpadas laderas del desfiladero del Cares y hasta el Monte Corona), avellanares y bosques mixtos de frondosas. Las zonas tradicionalmente pastadas y/o aquellas por encima del límite del bosque, están ocupadas por pastizales de muy diversos tipos y matorrales (principalmente aulagares y enebrales). Imponentes paredones rocosos, pedregales y canchales calcáreos y excepcionales turberas complementan estas zonas. Respecto a estas últimas destacan las turberas de la Vega de Liordes, enclave excepcional en la cordillera Cantábrica para la conservación de estos ambientes. En cuanto a los ámbitos de naturaleza silícea, están también densamente poblados por bosque. Destacan igualmente los hayedos a los que acompañan robledales y abedulares, además de aparecer puntualmente representaciones de castañares. El mosaico pastizal/matorral en este caso cuenta con abundancia de piornales, brezales y enebrales, junto con los paredones rocosos, pedregales y canchales silíceos, así como las también relevantes turberas. Completan el paisaje vegetal las vegas próximas a los ríos y arroyos y los bosques de ribera (fresnedas y bosques mixtos) y saucedas arbustivas que los jalonan. Los paisajes de alta montaña han sido transformados históricamente debido al efecto de la presencia de una importante cabaña ganadera en extensivo, existiendo numerosas vías pecuarias que recorren el Espacio, habiéndose desarrollado una gran variedad de tipologías de pastizal y matorral en función de su ubicación y manejo. Actualmente la expansión del matorral en detrimento de prados y pastos se debe en gran parte a la disminución en muchas zonas de la cabaña ganadera de ovino, debida a un cambio en el manejo tradicional del ganado (en forma, espacio y tiempo) y al aumento de explotaciones semiextensivas.
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Tablas de Daimiel Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
Las Tablas se caracterizan por un relieve dominantemente plano y de campiña suavemente alomada, al igual que sucede prácticamente en toda la Mancha. Esta morfología es el resultado de la escasa incisión y encajamiento de la red fluvial; los ríos y los arroyos no han tenido la capacidad suficiente para desmantelar y evacuar el relleno del Mioceno y Plioceno, debido fundamentalmente a la falta de capacidad erosiva por la subsidencia de la cuenca (hundimiento continuado en el tiempo) que compensa la débil excavación realizada por los curos de la red fluvial. Junto a este factor, actúa la marcada tendencia del clima local a la aridez que se inició en el Pleistoceno. El espacio Red Natura se localiza en la confluencia de los ríos Guadiana y Gigüela, a unos 600 metros sobre el nivel del mar (607 m en la presa de Puente Navarro y 616 m en la isla del Pan). En condiciones naturales este humedal nunca llegaba a secarse, aunque la oscilación estacional de los niveles de agua era ostensible, y las variaciones anuales considerables. El equilibrio entre aportaciones superficiales y subterráneas, de diferentes salinidades y con variaciones estacionales, singulariza el funcionamiento de esta laguna fluvial. El paisaje de Las Tablas de Daimiel, al igual que en el resto de la llanura manchega, está profundamente caracterizado por la horizontalidad del terreno, en el que la diferencia de alturas queda comprendida entre los 599 msnm en la confluencia de los ríos Guadiana y Cigüela, y los 623 metros de altitud en el cerro Pochela. En torno a las Tablas de Daimiel se distinguen dos sectores bien diferenciados. Hacia el norte, el paisaje se caracteriza por la existencia de un encinar adehesado de Quercus rotundifolia en las fincas de Zacatena y Casablanca, testigo de lo que sería la vegetación clímax no solo en esta zona, sino en la mayor parte de la región castellano-manchega. Por el contrario, el sector sur muestra el resultado de la intervención humana en el paisaje, transformado estas zonas en un paisaje eminentemente agrícola. La característica fisionómica más relevante del paisaje del espacio en sí son las formaciones de helófitos, siendo la imagen más característica del mismo los corros de masiega alternando con láminas libres de agua. En la periferia y en las áreas menos profundas se localizan los carrizales, mientras que en los bordes, pero ocupando las depresiones, se encuentran las eneas. Destacan en el paisaje del espacio las distintas islas que surgen entre las tablas, algunas de las cuales se encuentran rodeadas por un cinturón periférico de tarayes, característicos de los humedales manchegos. De forma general, las Tablas de Daimiel constituyen una singularidad entre el paisaje de encinar adehesado del sector norte y las extensas tierras de regadío (antiguamente de secano) de los ámbitos más meridionales (Sánchez y Del Moral, 1992).
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Sierra Morena Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
Conjunto de sierras que se extiende en una alargada y estrecha franja por el límite sur de la Provincia de Ciudad Real, con tres grandes unidades que vertebran todo el conjunto: el Macizo de Sierra Madrona, la Sierra de la Umbría de Alcudia al oeste, y, al este, la Sierra de San Andrés. Con respecto a su estructura geológica, el roquedo de Sierra Morena pertenece, en su mayoría, al Paleozoico, con litologías que van desde las duras cuarcitas armoricanas del Ordovícico inferior, hasta materiales pizarrosos mucho menos resistentes. A estos roquedos de gran dureza, que conforman las crestas afiladas de las sierras, se superponen unos materiales muy modernos como los de las rañas, los derrubios de laderas y los sedimentos fluviales y, en la Sierra de San Andrés, están representadas algunas manifestaciones volcánicas, relacionadas con el intenso fenómeno volcánico que tuvo lugar en el Campo de Calatrava. En cuanto a las formas de modelado, domina el relieve de tipo "apalachense", basado en la alternancia de sectores elevados o crestas y zonas deprimidas o pasillos, que se corresponden con afloramientos de rocas muy resistentes a la erosión (cuarcitas), y materiales blandos (pizarras). En las depresiones se han formado las características "rañas" (extensiones llanas que aparecen fragmentadas por las incisiones de ríos y arroyos que se han asentado en ellas). A veces, estos ríos y arroyos adquieren un potencial erosivo alto, originando valles muy encajados o pequeñas gargantas (Estrecho de las Hoces del Río Montoro, río del Pueblo, río Cereceda, etc). En las laderas aparecen los coluviones que, a veces, están compuestos exclusivamente por materiales gruesos de cantos y bloques, denominándose "pedrizas" y, en conexión con éstas, canalizando las aguas recogidas en las pedrizas, aparecen los barrancos y gargantas serranas, sustentando hábitats de gran valor.
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Hoces del Rio Duraton Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
Entre las localidades de Sepúlveda y Burgomillodo el río Duratón discurre por un trazado sinuoso describiendo profundas hoces encajadas entre bloques cretácicos de calizas y dolomías, con un recorrido de unos 27 km. Sus escarpadas paredes superan muchas veces los 70 m de desnivel con respecto a la paramera circundante, encerrando un fondo estrecho y más o menos plano que aparece recubierto por depósitos aluviales. Los procesos kársticos de transformación de la roca madre han originado la formación de cuevas y producido un curso meandriforme a favor del sistema de fracturas y diaclasas. Se pueden encontrar diversas comunidades vegetales en función de su proximidad al río y de su orientación. Así, en los roquedos existe una interesante vegetación rupícola, espinales, pastizales secos, lastonales y helechales que se asientan en las paredes. La zona inferior del cañón es muy rica debido a la humedad del río, situándose en sus riberas bosques galería de alisos (Alnus glutinosa), olmos (Ulmus sp.), sauces (Salix sp.) y chopos (Populus sp.). El tramo inferior del río Duratón en el Espacio se encuentra embalsado por la presa de Burgomillodo desde el año 1929. En la paramera caracterizan el paisaje los sabinares (Juniperus thurifera), acompañados de aulagares y tomillares, así como enebrales (Juniperus communis y J. oxycedrus), algunos pinares y pies de encina (Quercus rotundifolia). El cuadrante suroccidental del Espacio está cubierto por arenas de origen eólico de los grandes arenales de la cuenca del Duero sobre las que se han repoblado grandes extensiones de pino resinero (Pinus pinaster).
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Valle de Iruelas Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
El valle de Iruelas se encuentra situado en la vertiente norte de la sierra de Gredos, en su límite más oriental, estando conformado por un valle fluvial con importantes gargantas y arroyos laterales que tributan al Alberche, siendo el principal el de Iruelas. Estas sierras se formaron en la era Primaria y aunque toda la zona de Gredos sufrió una remodelación en el Cuaternario, aquí fue poco notable, presentando, por lo tanto y debido a su antigüedad, unos perfiles redondeados, incluso en los cerros más altos tales como la Escusa o la Cabeza la Parra. Sus suelos son de textura arenosa, muy permeable, básicos y pobres en nutrientes. Pese a sus reducidas dimensiones, este Espacio se caracteriza por su intrincada orografía, lo que propicia una considerable gama de orientaciones y exposiciones que posibilitan ciertos microclimas capaces de acoger una variada vegetación que contrasta con las cumbres y los pequeños neveros. Se caracteriza por ser un relieve típicamente germánico, donde la reactivación de las fallas ha provocado su compartimentación en horst y grabens, dos de los cuales están relacionados con el Valle de Iruelas, el horst de Gredos Oriental y el graben del Alberche. Junto a ellos se pueden destacar las superficies de cumbres, por encima de los 1600-1700 m, que forman lomas o crestas con fenómenos periglaciares y pequeños neveros que conservan la nieve hasta primavera y los rellanos, lomas y hombreras son zonas planas o de escasa pendiente con aparición de navas, consecuencia de fenómenos hidromórficos y coluviones en las laderas más bajas. Una de las características de este Espacio son las cuencas de recepción torrencial, localizadas a partir de la línea de cumbres, recogen el agua de las precipitaciones y dan origen a torrentes y gargantas en las que la erosión lineal es más importante que la areolar, creando pequeños valles en forma de V. El fondo de los barrancos, torrentes y arroyos están recubiertos por depósitos aluviales. Siendo la variable que más influye sobre la vegetación el gradiente altitudinal, la mayoría de sus laderas aparecen cubiertas por un valioso bosque formado por una gran diversidad de especies donde el pino resinero (Pinus pinaster), implantado en antiguas repoblaciones, se presenta como especie principal, favorecido por su explotación histórica, aunque pueden localizarse rodales con ejemplares de gran porte de pino albar (P. sylvestris) y de pino laricio (P. nigra). Además de estas coníferas, en las laderas y el fondo del valle se pueden encontrar rodales de roble melojo o rebollo (Quercus pyrenaica), tejos (Taxus baccata), enebros (Juniperus communis), acebos (Ilex aquifolium) y castaños (Castanea sativa). Asociados a los cursos de agua del fondo del valle encontramos alisedas (Alnus glutinosa) junto a las que se pueden observar pies de olmo de montaña (Ulmus glabra). Los incendios forestales, la ganadería y la tala secular de quercíneas han modificado la cubierta vegetal del Espacio Natural, favoreciendo la extensión del matorral, a base de cambrón (Echinospartum barnadesii), piorno serrano (Cytisus purgans), enebro rastrero (Juniperus alpina), escobonales (Genista florida), jara pringosa (Cistus ladanifer) o piorno florido (Cytisus multiflorus) entre otros. En los enclaves más rocosos aparece un caméfito interesante, la manzanilla de Gredos, planta muy apreciada en la medicina popular que debe ser conservada debido a la regresión que sufre en el resto del macizo gredense. Los pastizales de las cotas más altas se encuentran formados por los cervunales típicos de toda la sierra de Gredos.
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Hoz del rio Gritos y paramos de Las Valeras Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
El lugar está compuseto por un páramo abierto sobre calizas, cubierto de matorral calcícola bajo y abierto, disectado por la incisión del río Gritos que conforma una hoz con numerosos escarpes y pronunciadas laderas cubiertas por matorrales de sabina negra, romerales y lastonares.En cuanto al uso forestal, destacan las repoblaciones realizadas con coníferas (principalmente con Pinus nigra) estando también presentes, aunque en menor proporción los bosques esclerófilos de encinas y los bosques de ribera a lo largo del río Gritos, donde son frecuentes las plantaciones productivas de chopos, así como las parcelas destinadas a huertos, muchas de las cuales han sido abandonadas.
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Laguna de El Hito Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
El Hito es una laguna endorreica estacional esteparia de carácter salino, que acumula agua en función de las precipitaciones, presentando una acusada estacionalidad, con ciclos de encharcamiento ? desecación normalmente anual pero que pueden extenderse a más de una temporada en periodos de sequía continuada. La laguna se caracteriza por su gran extensión, poca profundidad, ausencia de vegetación palustre y existencia de amplias zonas de pastizal en su cuenca que se encharcan más o menos en función de los niveles de agua. Se trata de un humedal interior estepario de carácter salino rodeado por un paisaje antropizado por cultivos agrícolas y aprovechamientos ganadero.
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Sierra de Ayllon Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
La "Sierra de Ayllón?, se localiza en el sector oriental del Sistema Central y ocupa el cuadrante noroccidental de la provincia de Guadalajara. En este relieve están presentes las tres cumbres de mayor altitud de Castilla-La Mancha, siendo en su mayoría, macizos silíceos, que albergan una elevada geodiversidad con enclaves de gran interés mineralógico y petrológico, así como gran abundancia y diversidad de elementos geomorfológicos de gran valor. El área posee una excepcional importancia botánica, por albergar un amplio número de especies y comunidades eurosiberianas y orófilas, prácticamente únicas a escala regional, teniendo también una elevada importancia faunística.
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Valle y salinas del Salado Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
La ubicación de este espacio en la confluencia entre el Sistema Central y las parameras del Sistema Ibérico, dan lugar a una gran diversidad litológica y geomorfológica, marcadas a su vez por el paso del río Salado, en cuyo valle aparece un conjunto de hábitats de alto interés que configuran este espacio natural. La zona más septentrional se encuentra constituida por el macizo de Riba de Santiuste-Alcolea de las Peñas, producto de una elevación local del zócalo, con vegetación predominante de rebollares y encinares silicícolas sobre areniscas, brezales, jarales y cervunales en los enclaves más húmedos, además de abundantes roquedos en los que nidifican aves rupícolas. Por su parte, la zona de Santamera-Huérmeces del Cerro corresponde a un páramo elevado y asentado sobre una superficie de erosión caliza y dolomítica, cubierto por un extenso encinar, con rodales de quejigar y un singular enclave de rebollar en Carabias con majadales, vallicares, pastizales y juncales en las vaguadas. La incisión fluvial en este sector ha provocado la aparición de pequeñas hoces y escarpes importantes para las aves rupícolas; al mismo tiempo que los frecuentes fenómenos kársticos han dado lugar a cuevas con alto valor para los quirópteros. Asimismo, es destacable la zona de las salinas de Paredes de Sigüenza, la Olmeda y de Imón, y las vegas halófilas formadas por las excavación de la red hidrográfica en el nivel de los estratos de yesosos de Keuper, compuestos por arcillas rojas con intercalaciones salinas. Aparecen así numerosos afloramientos de aguas salobres que, desde la antigüedad, han sido aprovechados para la extracción de sal con métodos tradicionales. Estas salinas se encuentran rodeadas de terrenos más o menos salinizados, en el fondo de los valles, donde se origina un hábitat singular en el que conviven comunidades de vegetación halófila como juncales, praderas vivaces y plantas crasas y fenalares, además de aves asociadas a este medio.
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Barranco del Dulce Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
El Barranco del Dulce es el resultado de la erosión de este río sobre la superficie de erosión ibérica que conforma el alto Páramo Alcarreño, que aquí se asienta fundamentalmente sobre calizas y dolomías mesozoicas. En la zona afloran también terrenos paleógenos .Se trata de un valle que, en función de la litología, es abierto y permite la existencia de una vega cultivada, o bien es muy cerrado, con pendientes abruptas y numerosos escarpes. En las parameras de ambas márgenes, los bosques son encinares y quejigares, con presencia de sabinar albar así como de un pequeño rodal de rebollar. Abundan los enebros común y de la miera, en ocasiones con portes arbóreos o subarbóreos.Los matorrales de sustitución en esta zona son aliagares, con áreas más continentales de cambronal. Las laderas del Barranco sustentan encinares, y en las zonas umbrías con más suelo quejigares. Las laderas abruptas poseen una vegetación abierta de sabina negra. El río Dulce posee una notable galería fluvial de fresno y sauce blanco, con presencia de otros sauces así como un variado grupo de leñosas acompañantes en el bosque ripario, en general árboles, arbolillos y matorrales espinosos caducifolios, con abundancia de rosáceas. Si la anchura de la vega supera unos mínimos, el cultivo ha tenido lugar en forma de huertos, entre los que son muy comunes árboles frutales (nogales, cerezos, manzanos, etc.) y setos de zarzas y espinos. Muchos de estos huertos se han abandonado y se han invadido de espinares y zarzales. Otros han sido sustituidos por plantaciones productoras de chopo (Populus x euramericana). En las zonas con la vega más ancha, existen parcelas dedicadas a cultivos herbáceos de secano. En su conjunto, estas vegas cultivadas, plantadas o abandonadas manifiestan una gran diversidad de microhábitats, lo que se traduce en una buena calidad paisajística.
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Llanuras de Oropesa, Lagartera y Calera y Chozas Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
Comprende un conjunto de llanuras en la margen derecha del río Tajo, que se desarrollan sobre materiales arenosos de cuencas sedimentarias y depósitos fluviales con algunos afloramientos graníticos.
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Rio Tajo en Castrejon, islas de Malpica de Tajo y Azutan Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
Embalses con alto nivel de colmatación e islas en el curso medio del río Tajo con hábitats palustres y formaciones riparias que albergan importantes colonias reproductoras de especies amenazadas de aves acuáticas, y cortados y barrancas de paredes de gran verticalidad en las terrazas fluviales del río Tajo.
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Lagunas del Canal de Castilla Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
Este Espacio Red Natura 2000 se encuadra en la extensa comarca natural de Tierra de Campos. Está constituido por un total de 21 pequeños humedales (muy variables en superficie) que se encuentran situados a lo largo del ramal Norte de obra hidráulica histórica del Canal de Castilla y que tienen un origen fuertemente antrópico, ya que la práctica totalidad de las zonas húmedas que se pueden encontrar orlando el Canal de Castilla han sido generadas por el efecto barrera que ejerció la construcción de este cauce, a mediados del siglo XVIII, sobre algunos arroyos y cauces menores de este territorio terracampino. El agua que llena estos humedales tiene varios orígenes (además del agua directa de lluvia), siendo en todos ellos muy fluctuante, con ciclos de intensa sequía y periodos de fuertes inundaciones. Las filtraciones del vaso del Canal de Castilla penetran en muchas de estas lagunas, siendo un agua de muy buena calidad (el régimen de estos aportes fluctúa en función del nivel del Canal, siendo la época de máximo aporte la temporada de riego agrícola), además en algunos casos se han construido tomas de agua con objeto de facilitar su manejo hidrológico. Por otra parte, estas lagunas también se nutren de los arroyos, acequias y pequeños canales de riego que surcan estos territorios y tributan a estos humedales (estos aportes son estacionales y la calidad de las aguas es peor, estando a menudo contaminadas por los fitosanitarios del entorno). Por último, las lagunas también reciben aportes de agua a través de la escorrentía de las cuencas que rodean a estos humedales, dominadas por cultivos cerealistas de secano (es el aporte de menor cuantía y de aguas baja calidad, contribuyendo en muchos casos a una eutrofización de estos humedales por contaminación difusa). Estos humedales, no responden a la repetición de un mismo modelo o esquema de zona húmeda. Muy al contrario una de las principales peculiaridades del conjunto reside precisamente en su gran variedad, consecuencia de la diversidad en el comportamiento hidrológico y en los tiempos y profundidades de encharcamiento, elementos que resultan particulares para cada uno de estos humedales y de los que deriva la originalidad biótica y ecológica del conjunto. De modo general se caracterizan por encontrarse encharcadas la mayor parte del año y por el régimen estacional en la mayor parte de estas lagunas, con intensas variaciones interanuales en función de las lluvias caídas. Algunas lagunas como la Venta de Valdemudo o La Toja presentan muy buenas representaciones de vegetación palustre de hidrófilos y, sobre todo, helófitos.
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Alto Sil Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
Espacio de la vertiente meridional de la Cordillera Cantábrica que comprende parte del tramo alto del río Sil en la comarca leonesa de Laciana. El valle de Laciana se encuadra en un territorio marcadamente uniforme desde el punto de vista litológico con mayoritaria presencia de rocas silíceas de edad Paleozoica. En las áreas de mayor altitud se hace patente el modelado glaciar. Se trata, en general, de un territorio montañoso de grandes desniveles, recorrido por el río Sil y sus subsidiarios, con cumbres por encima de los 2.100 m de altitud y fondos de valle a menos de 800 m. La litología y la presencia de fuertes pendientes han dificultado su transformación a pastizales productivos, habiendo sufrido por ello una menor alteración humana que otras zonas por esta actividad. En las partes más altas de este Espacio dominan roquedos, canchales y pastizales montanos. Las laderas presentan extensos bosques de frondosas, principalmente de roble albar, rebollos, hayedos, abedules, castaños y pinares de repoblación, así como bosquetes de tejo y de acebo o masas de encinar. El territorio está salpicado, en mayor o menor grado, por formaciones arbustivas y de pastizal (enebros rastreros, prados alpinos, brezales, aulagares, piornales...) y en los fondos de valle aparecen prados de siega y puntualmente pequeños cultivos y huertos. Los ríos y arroyos forman barrancos profundos, existiendo en algunos tramos fluviales bosques de ribera bastante bien conservados. En las zonas altas se pueden encontrar pequeñas lagunas de origen glaciar. El área incluye también varios embalses pequeños (Las Rozas, Ondinas y Matalavilla). La actividad minera asociada, en especial, a las explotaciones a cielo abierto y el empleo reiterado del fuego para la creación de pastos han dejado una importante huella, habiendo transformado el paisaje original del Espacio.
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Sierra de Gredos Zonas de Especial Conservacion (Directiva Habitat)
(Categoría UICN: No aplica)
En el centro de la península Ibérica, actuando de divisoria entre las cuencas del Duero y del Tajo, se levanta la cordillera Central, que alcanza en la sierra de Gredos su mayor relevancia. El tramo más ancho tiene 40 km en dirección Norte-Sur, y su longitud supera los 140 km en dirección Este-Oeste. Los materiales de la cordillera Central se originaron con el proceso tectónico que hizo emerger la península Ibérica de las aguas de un mar poco profundo, hace unos 300 millones de años, conformando estos materiales granítico-metamórficos la fracción más antigua del territorio hispano. Durante la Orogenia Alpina, estos materiales de nuevo fueron oprimidos entre dos placas terrestres. La consecuencia fue el levantamiento de la cordillera Central, fracturándose en bloques, unos elevados llamados «horsts» y otros hundidos, «grabens». Ya en el Cuaternario, la sierra sufrió importantes modificaciones a causa de la erosión de las aguas torrenciales, muy significativa en la vertiente meridional, y de la acción glaciar, principalmente en la vertiente septentrional, que impuso su peculiar morfología: valles en forma de ?U?, circos y lagunas glaciares, hombreras y morrenas. Se han contabilizado 41 glaciares en Gredos, con sus tres subtipos más característicos: de valle (Glaciar de la Nava, Glaciar de Bohoyo, Glaciar de Gredos...), de circo (Glaciar de la Cruz, Glaciar de Gamellones...) y de ladera (Glaciar de las Chorreras, Glaciar del Canchito...), constituyendo así el mejor conjunto de glaciarismo cuaternario en el interior de la Península. El corazón del Parque lo constituye el Circo de Gredos, en cuyo fondo se ubica la Laguna Grande, rodeada de un entorno en el que los cuchillares, galayos, riscos, gargantas y cubetas marcan los contrastes de un relieve accidentado, presidido por el pico Almanzor, que con sus 2.592 metros, es la máxima altura de todo el Sistema Central. El modelado periglaciar, mediante la gelifracción o rotura de las rocas por el aumento de volumen del agua infiltrada en sus grietas cuando se congela, origina el aspecto picudo de estas cumbres, con sus cuchillares ?«Los Galayos»?, canchales, etc. Debido a su situación geográfica, a los fuertes desniveles y a la distinta orientación de sus laderas, la sierra de Gredos representa un lugar excepcional en cuanto a su diversidad florística. Las diversas especies vegetales aparecen distribuidas en pisos superpuestos que alcanzan su culminación en el piso alpino, el más interesante de todos ya que en el mismo se han localizado un gran número de endemismos botánicos. En la cara norte el matorral es predominante, ya sea el piornal o la mezcla de leguminosas. La escasa vegetación arbórea de la cara norte está constituida principalmente por los pinares de Pinus sylvestris de Navarredonda de Gredos y Hoyos del Espino, así como por manchas de rebollo en el valle del Tormes. La encina se presenta predominante en estrato arbustivo con algunas formaciones adehesadas muy escasas. El mosaico de la vegetación se completa con la existencia de praderías naturales, pastos de siega, frutales y cultivos en los alrededores de los pueblos. En la cara sur, por el contrario, abundan los pinares de Pinus pinaster, alternándose con cultivos de olivos, viñas, cerezos e higueras en terrazas y bancales, o pequeñas masas de castaños (Castanea sativa) en las laderas que cobijan a los núcleos de población. La zona llana se dedica a cultivos o pastos extensivos y abiertas dehesas de encina, alcornoque o rebollo. Aparecen aquí jarales y brezales ocupando grandes extensiones. En las márgenes de todos los cursos de agua se instalan especies ripícolas de un modo testimonial. Reseñar la presencia de pequeños grupos o ejemplares aislados de loros (Prunus lusitanica) que se encuentra en la parte baja de las gargantas de esta cara meridional. La elevada altitud de esta Sierra, unida a la mayor continentalidad del clima en los pisos superiores, ha favorecido los fenómenos de aislamiento poblacional y la presencia de especies de fauna y flora de distribución típicamente eurosiberiana. Es de destacar la presencia de varias especies de flora rupícola endémicas de la sierra.
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